Los matanceros recordaron a los patriotas Antonio Guiteras y Carlos Aponte, asesinados en las cercanías del Morrillo hace 84 años.
Por esas cosas de la historia quiso la vida que un el 8 de mayo de 1935 dos jóvenes de Cuba y Venezuela cayeran presas del mismo asesino: el imperialismo disfrazado de dictador tropical.
Pero la historia avanza en espiral, a veces da la impresión que revivimos los mismo episodios una y otra vez aunque el tiempo sea otro, por tal motivo esta mañana el joven médico venezolano Félix Alejandro Orta le habló a sus compatriotas matanceros a pocos metros de donde perdieran la vida un paisano suyo, Carlos Aponte, y un cubano, Antonio Guiteras.
Ambos eran luchadores de la izquierda latinoamericana, y combatían contra el mismo enemigo que 84 años después sigue cercenando las ansias libertarias de ambos naciones.
La zona donde estaba ubicado el viejo fortín El Morrillo fue la escogida por los patriotas para partir hacia México y regresar después a liberar a Cuba. Mas las armas enemigas se cebaron de odio y destrozaron los jóvenes cuerpos de los combatientes. Pero la vida siempre florece cuando la obra es justa, y hasta logra burlar la muerte.
Cada 8 de mayo los matanceros peregrinan hasta El Morrillo para enaltecer la existencia de Guiteras y Aponte, quienes indicaron el camino de la libertad con su sangre, y hasta se puede pensar que se adelantaron varias décadas para anunciar el lazo imperecedero que uniría a Cuba y Venezuela contra el enemigo de siempre, solo que esta vez triunfará la vida.




