Con la aprobación del Decreto 346, por el Consejo de Ministros, documento que da personalidad jurídica a la Oficina del Conservador de la Ciudad de Matanzas, la institución creada el 29 de octubre de 2014, asumirá nuevas funciones y logrará mayores alcances en cuanto a la gestión, protección y preservación del patrimonio de la Atenas de Cuba.
“Brinda la posibilidad a los especialistas de proyectar y ejecutar obras de arquitectura e ingeniería, con lo que se enriquece el Plan Maestro porque son ellos los que dirigirán las nuevas rehabilitaciones en la ciudad.
“La Oficina recibirá un presupuesto importante para continuar restaurando el área del centro histórico, además de que le permite gestar nuevas vías de financiamiento ya sean por medio de colaboraciones nacionales e internacionales, el recibimiento del uno o el dos por ciento de impuesto a las personas que usan el centro histórico, presupuesto que el Estado cubano destinará a las Oficinas del país”, explicó Leonel Pérez Orozco,
A partir de las modificaciones en la forma de organización de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Matanzas en la proyección social de la institución existirán cambios. Se puede citar, por ejemplo, las modificaciones en las relaciones de trabajo con las empresas y organismos del territorio y en las atribuciones que le corresponden relacionadas con los valores de uso de los inmuebles y las decisiones respecto a los temas del patrimonio.
“Trabajaremos, según el Decreto, en el reordenamiento de las normas urbanísticas de la ciudad y de la Zona Priorizada para la Conservación. Este documento legal también nos faculta para extender el área de la ZPC, que desde ahora casi limita con la Zona de Protección. Esto quiere decir que se amplía hacia los barrios Pueblo Nuevo, Versalles y casi toda Matanzas. En dicha zona se concentrarán los esfuerzos reconstructivos en los próximos 10 años.
“Igualmente, ahora somos nosotros los que determinamos las obras priorizadas para su restauración. Ello supone un reto al ser los responsables en decir qué es lo más importante dentro de la ciudad. En ese sentido priorizaremos los grandes edificios, sobre todo los hoteles Libertad, París, Plaza de la Vigía y el Yara, para ponerlos en función del gran turismo que ya llega a Matanzas”.
En la estructuración, gestión y conservación del patrimonio tangible e intangible cumplen una función medular los especialistas. La aprobación de este Decreto Ley igualmente contribuye a fortalecer las estructuras de trabajo de la institución, que contará ahora con más de 100 integrantes organizados en 12 departamentos.
Luego de la revolución constructiva que tuvo lugar en la ciudad durante gran parte del año 2018 y su continuidad con la ejecución de nuevas obras, los trabajadores y especialistas de la Oficina suman proyecciones, prioridades y sueños en la etapa de trabajo que recién comienza, amplió Pérez Orozco.
“Ahora la Oficina se convierte en el inversionista de las acciones que se llevan a cabo en el centro histórico, lo que fortalece nuestra personalidad para determinar con precisión qué haremos en esa área y cómo lo ejecutaremos”.
Con la experiencia que significó el plan de rehabilitación integral Matanzas 325, este 2019 la restauración continuará en las obras que no concluyeron durante el año precedente y llegará a otros inmuebles y espacios públicos del centro histórico de la ciudad.
Con el mismo espíritu de renovación, ahora más fortalecida, la Oficina del Conservador de la Ciudad de Matanzas, continuará su labor organizativa y especializada en función de que Matanzas recobre completamente su importancia como una de las ciudades más importantes y bellas de Cuba.