
Por. Grupo de Comunicación Social del Gobierno Provincial del Poder Popular de Matanzas
Dentro de unos días, exactamente el primero de septiembre próximo, de nuevo se colmarán las calles y avenidas de las principales ciudades y poblados, así como en las zonas rurales, de uniformes de diversos colores. Habrá empezado, entonces, el curso escolar 2025-2026, en el que sabiduría y experiencia, cual enriquecido cofre, a todo estudiante distribuirán nuevos conocimientos en las aulas.
Deviene por tradición esta jornada inicial de clases una fiesta de costumbre, por quienes por vez primera asisten a una institución de esta naturaleza, sobre todo, la impresión de verse rodeados, ellas y ellos, por muchos otros alumnos seguidores en grados del nivel primario.
Transcurrido ese primer momento dentro y fuera del plantel estudiantil, se acoge con satisfacción, el regreso a las aulas, para continuar el tránsito hacia el porvenir en secundaria básica, instituto preuniversitario y la Universidad, así como en carreras alternas de técnico medio para disímiles perfiles ocupacionales.
Aunque no pocos educandos, llegados a ese nivel, prosiguen hacia carreras profesionales en la casa de altos estudios, sobre todo por las facilidades que brinda el sistema educacional cubano. Para lograrlo solo se exige !estudiar! y, claro está, poseer la capacidad intelectual necesaria para asumir tales responsabilidades con posibilidades de éxitos finales, porque luego vendrán, la Maestría y el Doctorado.
Digamos que esto último significa un reto mayúsculo, solo al alcance de quienes se consagran, en toda su magnitud, al mejoramiento humano en la ciencia, artes u otras manifestaciones sociales de formación educativa.
Pero descendamos a lo que ocurrirá dentro de unos días, y para que ello ocurra desde mucho ante de concluir el anterior curso académico, está en marcha, la etapa preparatoria, previo estudio de todo lo necesariopor hacer en materia de construcción, logística y aseguramiento.
La referencia es acerca de los preparativos de los pedagogos en las diferentes categorías y niveles de estudio, reparación y remozamiento en cuanto a imagen de escuelas de todo tipo, cercas perimetrales, caminos, bustos, desde donde se escucharán las estrofas del Himno Nacional, izará la bandera de la estrella solitaria y entonarán otras canciones alegóricas al especial momento.
Constituyen esos inicios, y por ello deben respetarse con todo rigor, el momento culminante de este preámbulo del curso escolar, porque evidenciará, sin duda alguna, que se ha logrado realizar un adecuado alistamiento pese a las difíciles adversidades materiales y financieras por las que atraviesa esta nación cubana debido, en primer lugar, al real y férreo bloqueo económico que impone a este pueblo cubano el gobierno más poderoso del mundo: Estados Unidos.
Es posible que no haya algún organismo de nuestra provincia exento de tales labores pues todos pueden aportar a los preparativos escolares. Pero también es difícil hallar a una persona que de una u otra forma, no tengan a hijos, nietos, hermanos, padres, algún familiar— en este universo de enseñanza y de futuro.
En cuadras, barrios, circunscripciones y consejos populares resultó ardua la tarea con participación de familias, maestros, directores, cuadros dirigentes del sector, Partido, Gobierno y demás. Todos estuvieron inmersos en ella en cuanto a trabajar y seguir de cerca, exigir, por cada labor. Incluyó chapear, pintar, arreglar techos, instalaciones deportivas, aulas, áreas de estudios, laboratorios, salas culturales y un sin fin de cosas más. A todos, sus representantes en las aulas se lo agradecerán hoy y mañana.
La fiesta será grande, colmada de alegrías por el reencuentro entre alumnos, maestros y profesores, y también en aquellos centros especializados que acogen a un sinnúmero de educandos como las Escuelas Militares Camilo Cienfuegos, las de Cultura (manifestaciones artísticas), Deportes (béisbol, baloncesto, voleibol, natación, ciclismo, etc), y Enseñanza Técnico Profesional (mecánicos, paileros, carpinteros, encofradores, industriales, albañiles, plomeros, etc), entre otros.
Además de quienes (las tías) tienen bajo su responsabilidad reciben a los más pequeños en círculos infantiles, y a los que continúan en los Centros para Niños sin Amparo Familiar, y otras escuelas de formación integral.
Y aunque existe real déficit de maestros el Ministerio de Educación, de conjunto con las principales autoridades políticas y gubernamentales de cada territorio, buscan y aplican las alternativas posibles para salvar la situación.
Incluso no pocos maestros jubilados se reincorporaron y otros profesionales de centros de trabajo también sembrarán conocimientos y experiencias en asignaturas o en las profesiones que ejercen, y también serán soldados forjadores de generaciones de matancereos y cubanos.
Decenas de miles de estudiantes ingresarán en las aulas por vez primera o serán continuantes, muchos de ellos con nuevos uniformes que el país, a pesar de la dura situación económica, logra distribuir por todo el territorio nacional.
Quedan días de verano, pero no pocos dejaron a un lado estas jornadas y, con marcado rigor, dedicaron neuronas y energías humanas para preparar el curso escolar que se avecina, porque si bien faltaron algunos materiales requeridos por razones obvias, y la falta de energía eléctrica detuvo en varios momentos algunas obras requeridas de este vital recurso, sí estuvo presente siempre la necesidad y disposición de terminar a tiempo y en forma las instalaciones indispensables para el primero de septiembre próximo.
Con estos últimos, además de alumnos, maestros, profesores y personal de apoyo el curso 2025-2026 están garantizados en la provincia de Matanzas. Podrán surgir obstáculos pero, de enfrentarse con la misma seriedad, disposición y exigencia que ahora, quienes hicieron posible comenzar una nueva etapa seguro que se impondrán con esa luz que el Maestro vio en cada amanecer para que una nueva esperanza se abra y logre con unidad, el porvenir deseado, por lo que tanto se ha luchado y luchará.
Esta semilla irá al surco de un fructífero terreno, sus raíces prenderán en el suelo con esmero y surgirá un frondoso árbol cuyo néctar de sus frutos alimentará el bien de todos con la fragua de mujeres y hombres mejores preparados y dignos de su Patria.




